Galicia sólo producirá el 6% del cereal que necesita para biodiésel
Las plantas que se proyectan en Galicia consumirán la cosecha de 2,4 millones de hectáreas sembradas
La Xunta limitará los cultivos para evitar que se disparen los precios de materias primas destinadas a la alimentación
- Autor:
- Miguel Á. Rodríguez var d = new Date(1187128800000);
- La alarma encendida esta semana por el gremio de panaderos gallegos (1.500 empresas en total), ante el inusual incremento del precio del trigo, que se ha disparado un 66% en los últimos siete meses, no ha cogido de sorpresa a la Xunta. Los profesionales del pan advierten de que esta escalada es consecuencia del destino de muchas tierras a cultivos para la producción de biocarburantes (caña, colza, soja y palma, fundamentalmente). Hay menos trigo porque los fabricantes de biodiésel y bioetanol pagan mejor otras cosechas. La reacción inmediata es un incremento inusual del precio de la harina.
Los panaderos pronostican que la barra de pan podría subir hasta un 25% de aquí a final de año y afirman que la subsistencia de hasta 700 tahonas de Galicia «está en peligro», sobre todo en áreas rurales.
La amenaza de una producción masiva de cultivos para biocarburantes ha llegado ya a Galicia. Los casi 1,3 millones de toneladas de biodiésel que generarán las nueve plantas previstas en esta región consumirán toda la cosecha capaz de cultivarse en 2,4 millones de hectáreas de tierra. Así lo estiman los expertos del sector, quienes calculan que hasta un 90% de la materia prima provendrá de mercados exteriores. Los grandes grupos empresariales que promueven estos proyectos han advertido a la Xunta de que podrán comprar toda la producción que la región sea capaz de aportar.
Posibilidades en Galicia
Medio Rural lleva meses estudiando las posibilidades. Y hay ya conclusiones precisas. Galicia no destinará más de 150.000 hectáreas al cultivo de estas especies válidas para producir biodiésel, lo que significa menos de un tercio de la superficie cultivable. Este límite, según el conselleiro Suárez Canal, limitará la colisión del sector con los precios de los cultivos destinados a la cadena alimenticia.
Con esta decisión, Galicia producirá sólo el 6% del cereal que consumirán las plantas previstas en la comunidad. Lo cierto es que el reloj industrial gallego en el sector de los combustibles ecológicos ha comenzado una cuenta atrás imparable, con inversiones que superarán los 300 millones de euros en los próximos tres años. Por ahora, todos los cereales y plantas oleaginosas que servirán para generar estos biocarburantes serán importados y llegarán a Galicia en barco. Pero el gobierno autonómico deberá decidir si estos nuevos cultivos son compatibles aquí con la agricultura tradicional de carácter alimentario.
El negocio existe. Se ha calculado que, aplicadas las primas en vigor para este tipo de producciones y tomados como referencia los precios internacionales, el rendimiento por cada hectárea rondaría los 690 euros por cosecha, lo que significaría algo más de 103 millones de euros por siembra. Teniendo en cuenta que algunas de estas especies admiten más de una recolección anual, la cifra de negocio podría llegar a superar los 150 millones de euros (25.000 millones de las antiguas pesetas).
La UE obliga a España a utilizar 1.700 millones de litros en el 2010
España no ha hecho los deberes de la Unión Europea en la asignatura de los biocarburantes. Los proyectos previstos en Galicia serán en buena medida responsables de que el país llegue a tiempo a la meta impuesta por Bruselas.
A partir del 2010, habrá que consumir un 5,75% de biocarburantes entre los combustibles usados en cada país. Aplicado a España, significaría emplear casi 1.700 millones de litros al año. Hoy en día, este mercado no alcanza siquiera el 0,5%. Desde la Asociación de Productores de Energías Renovables (APPA) se pretende que de cara al 2015 se eleve este porcentaje al 10%, para, un lustro después, alcanzar el 15%.
Tres grandes proyectos promovidos en Galicia por los grupos Isolux Corsan, Acciona y Entabán serán capaces de producir en el plazo de tres años un millón de toneladas de biodiésel para la automoción, lo que convertirá a Galicia en líder nacional. El de mayor envergadura estaba liderado por Isolux Corsan, a través de su filial Infinita Renovables. Pero los problemas con el oleoducto entre Vigo y Salvaterra han desviado el proyecto a Ferrol y lo han recortado sustancialmente. La inversión iba a superar los 120 millones de euros en una planta con 150 empleados, capaz de producir 600.000 toneladas al año. En el puerto de Ferrol la inversión será una cuarta parte, el empleo decrecerá un tercio y la producción será la mitad de lo previsto.
Acciona promueve otra planta de 200.000 toneladas de biodiésel en Arteixo, con 80 millones de inversión y 50 empleos directos. El tercer gran productor será Entabán, con un complejo de 200.000 toneladas en Ferrol, que costará 30 millones y empleará a 35 personas.
Portugal ya destina cerca de cien mil metros cuadrados de tierras a la producción de colza
La reacción del vecino luso
Mientras Galicia se lo piensa, Portugal se adelanta. Agricultores lusos han puesto en marcha cultivos de colza, en el municipio de Covilhá, con un terreno de diez hectáreas. La producción está ya vendida a una multinacional productora de biodiésel. Otro proyecto, en la región central interior, está iniciando la siembra de caña de azúcar en una extensión superior a las ocho mil hectáreas. El proyecto, auspiciado por un portugués de origen indio, ha sido promovido en connivencia con una multinacional que diseña la construcción de una planta de bioetanol en el municipio de Idanha. Se trata de una apuesta industrial de un grupo liderado por el gigante Global Green, que invertirá 140 millones de euros.
Los primeros resultados ya son medibles. En el caso de la colza, tras dos cosechas frustradas, la tercera fue utilizada para la producción de biodiésel. Y la caña de azúcar portuguesa, de calidad algo inferior a la brasileña, es válida para la generación de bioetanol.
(fuente:la voz)





